En diseño, el color también es técnica. No basta con elegirlo bien, hay que saber cómo se reproduce.
El sistema RGB (rojo, verde y azul) se usa en pantallas: celulares, computadoras, televisores. Funciona con luz, lo que permite colores más brillantes e intensos. En cambio, el sistema CMYK (cian, magenta, amarillo y negro) se usa en impresión, donde los colores se generan con tinta. Por eso, algunos tonos pierden intensidad al pasar de digital a físico.
También existe el sistema Pantone, que estandariza colores para que se reproduzcan exactamente igual en diferentes materiales y procesos. Es muy usado en marcas, porque garantiza consistencia visual (piensa en logos que deben verse idénticos en todos lados).
En adición a esto, el formato de archivo también influye. Un JPG, por ejemplo, comprime la imagen y puede perder calidad; un PNG mantiene mejor los detalles y permite transparencias; un PDF es ideal para impresión; y un SVG funciona perfecto para gráficos escalables sin perder resolución.